Sullivan´s Cove Bourbon Cask

Napoleón, Alejandro Magno y Gengis kan fueron conocidos por ser grandes conquistadores. Einstein, Newton y Galileo lo fueron por sus enormes descubrimientos. Y luego está Walt Disney. Al icónico personaje le bastó con dibujar una serie de animales animados, ratones, patos, perros y demás fauna para ser hoy uno de los símbolos más reconocidos del mundo entero. Y de entre todos ellos, aparte de la ávida polémica sobre por qué Goofy habla y Pluto no, existe un extraño animal de grandes dientes, alocado, con intención de devorarlo todo da igual que sea un bicho, una piedra o una mesa, y, por supuesto, que siente una especial debilidad por triturar patos y conejos. Su nombre también resulta extraño, el demonio de Tasmania e invita a suponer que salió de la cabeza del sr. Disney fruto de su desbordante imaginación.
Sullivan´s Cove Bourbon

Pero es falso, el demonio de Tasmania es real y presume de ser el marsupial carnívoro más grande que existe, encontrándose en estado salvaje en una remota isla al sur de la lejana Australia. Tasmania, efectivamente, existe, y en su capital, Hobart, se está produciendo actualmente algunos de los mejores whiskies del mundo. Prohibida su producción hasta 1990, a partir de esa fecha surgieron algunas destilerías que proponen la calidad por encima de la cantidad, utilizan malta local y agua de la selva tropical de Tasmania para crear whiskies únicos, sin aroma a turba, y absolutamente artesanales.

El Sullivan´s Cove Bourbon Cask fue todo un impacto cuando fue conocido. La revista Whisky Magazine le eligió whisky del año y Jim Murray le otorgó una puntuación de 95 situándolo entre sus whiskies favoritos. Ha sido envejecido en barriles de bourbon seleccionados y embotellado a 60º. En la botella figura los años de añejamiento, diferente cada vez, y el número de botellas de cada batch, realmente bajo.
Sullivan´s Cove Bourbon

Color: En la botella más oscuro que en la copa. Aceitoso y espeso, es de color oro pálido, 

Aroma: Embotellado a 60º anima a añadir un poco de agua lo que permite experimentar un aroma realmente complejo, fruta fresca, toffee, canela, toque de humo y tierra húmeda, personalidad propia que transportan a la lejana Tasmania. 

 
Paladar: La influencia de la madera está muy presente. La vainilla dulce es la nota más particular y característica y se aprecia el mimo en la selección de las barricas de la destilería. Es cremoso, y se percibe como una gran cesta de fruta donde en cada trago se elige donde poner la atención en cada momento, ya sean las naranjas, melocotones o limas. Así mismo, detalles de chocolate y malta.

Final: Profundo y agradable, entre el toffee y el humo.



Profundo, cremoso… y diferente. Tasmania alza la mano y desea establecerse en el panorama con su propia personalidad y con whiskies artesanales y muy cuidados. Como sucedió en su día con el japonés, la sorpresa inicial está ya empezando a dar paso a los reconocimientos y premios internacionales. Bien hecho.

PUNTUACIÓN:  91 

El whisky del mes

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