Macallan, a batir el récord de whisky más caro del mundo

Se podría escribir el mismo titular casi cada mes. El mercado del whisky se debate entre la falta de stocks para los whiskies de los aficionados y los récords en las subastas. Lo primero lo ha solucionado Macallan, y otras destilerías seamos claros, realizando whiskies de peor calidad en su rango básico, con lo segundo, sencillamente, están encantados.

macallanNuevamente, un Macallan se sitúa en primera línea para batir todos los récords de subasta de un whisky ya que el próximo día 18 de mayo se va a proceder a subastar 2 botellas de la serie Holy Grail, consistente en únicamente 24 botellas de Macallan 60 year old, destiladas en 1926 y embotelladas en 1986. La serie fue creada por la destilería como regalos a sus más prestigiosos clientes por lo que se trata de una ocasión realmente única.

Existen 12 botellas decoradas por Peter Blake, el diseñador de la portada del disco de los Beatles Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band y otras 12, cuya etiqueta luce diseño de Valerio Adami, subastándose una de cada diseñador. El valor esperado en subasta ronda los 400.000 euros.

Todos aquellos lectores que deseéis participar en la subasta debéis presentaros con vuestra Visa Platino en la suite Bonhams 2001 del hotel One Pacific Place, Almiralti en Hong Kong, el mencionado día 18 de mayo a las 6pm hora local.

Para todos aquellos que os venga mal por la fecha, mayo no deja de ser un mes tradicional en España para sus bodas y comuniones, o cualquier otro motivo, os aconsejamos que echéis un vistazo a nuestra entrada de regalos para el día del padre y prestéis atención a la siguiente subasta.

 

 

El whisky del mes

19 Comments

  1. Vaya, ese día me pilla de pena. Más que nada porque tengo que estar trabajando para pagarme algunos whiskys NAS a precio de licores de 15 años. En todo este juego -de mierda- de marketin del whisky hay algo bueno, y es que uno sigue pudiendo elegir entre los muchos otros que hay a precio razonable y con un nivel de calidad muy alto. Por mí, Macallan puede seguir con su progresiva perdida de calidad en los whiskys de consumo. De los otros ya ni me ofende la oscenidad del juego especulador.

  2. Adenda al escrito anterior:
    El otro día os comentaba lo de la alta puntuación -se supone que por alta calidad- del Ardbeg Ten, whisky que está a un precio razonable; pues bien, hoy mismo monsieur Valentin le otorga idéntica puntuación de calidad al Talisker 10, un caldo que se encuentra facilmente por debajo de 30 euros. No se puede añadir más. No bebe buen whisky quien no quiere.

    • Vaya, Enrique, yo que te iba a decir si pillábamos a medias una botella cada uno ¿a que sabrá una botella de 60 años?… yo creo que es de las mejores noticias lo que comentas de Ardbeg 10 y Talisker 10. Whisky en el rango de los 30/40 euros y de altísima calidad. Y si se va a destilerías menos conocidas como Glenfarclas, Old Pulteney o Benromach tienes whiskies espectaculares de hasta 18 años en un poco más de precio.
      En todo caso, creo que, muchas veces, dar el salto del whisky de 15 euros, agradable pero sin mucho que ofrecer al de 30 es solo cuestión de desconocimiento. Por ejemplo, un whisky que no esta mal y que compran la mayoría que les gusta el whisky: Johnnie Walker, sobre 23 euros. Por 7 euros más: Talisker 10, Oldpunteney 12, Bowmore 12, Higland Park 12,… una lista interminable de whiskies infinitamente mejores que la gente igual no conoce ni el nombre porque hay muy poquita información en castellano para elegir whisky.

  3. Y adenda sobre la adenda, etc, etc…
    Hablando de lo pagar mucho, o poco, por el whisky que nos bebemos, encontré esta especie de artículo, comentario y análisis sobre la franja de precios en la que nos encontramos confortables a la hora de aflojar la pasta que nos piden por la bebida favorita. Tal vez sea de ayuda para clarificar algunas cosas.
    Sí, Aitor, abramos el melón.
    http://scotchnoob.com/2017/10/23/whats-your-go-zone/

    • En mi opinión, el primer salto que se da es cuando se pasa de los blend de 15/20 euros a buscar los single malts de 30/50. Ese salto es monstruoso y realmente abre la puerta al verdadero mundo del whisky o, como yo le llamo, la puerta del Valhalla. En ese rango están los mencionados Talisker 10, Ardbeg 10, Glendronach 12, … los daily dram cuya relación calidad/precio es inmensa.
      El rango siguiente, el que menciona el artículo 50/80 euros, se ha vuelto más complicado con el tiempo. Hace 6/7 años estaríamos hablando de Highland Park 18, Yamazaki 18, Corryvreckan, Laphroaig 15 ó 18,… whiskies para pasar a la otra vida feliz, ahora esos whiskies están por encima de los 100 euros, o, directamente, 300 como el Yamazaki. ¿merecen la pena por el precio? No lo sé! depende ¿Qué whiskies tenemos en el rango 50/80? Tal vez la solución estén en destilerías más artesanas Springbank, Longrow, Glencadam o Benromach y esperar a que vuelvan a coger el ritmo Ardbeg, Lagavulin e incluso Macallan si sobre-preciar sus destilados por exceso de demanda.

      • Adenda propia :-).. el whisky menciona en dolares 40 a 80 lo que serían 35/70 euros. Yo situaría en España los rangos que e indicado, 30/40 euros para el rango 1, 40/80 el siguiente, y de ahí hacía arriba, tal vez 80/120 euros para whiskies de 18 a 21 años que de verdad merezcan la pena.

      • Particularmente comparto por completo el principio de escoger el whisky por su relación calidad precio, seguramente no lo haría de poder pagar los 400.000 por esos Macallan, pero no es el caso. Luego queda lo de fijar qué es de calidad, y ahí me tengo que dejar llevar por lo que opinan/áis los expertos, por la suma de opiniones favorables, o el peso de una opinión concreta. Ejemplo: debo a “elwhiskydelmes” mi afición al Longrow CV más que por lo que pudiera haber conocido de otros, pero no habría llegado a probarlo a precios de 70 euros la botella.
        Para mí, la línea roja de la zona media está en la referencia de los 40 euros (+/-), que es donde caen la mayoría de los whiskys de nivel básico de cada destilería, la gran puerta de entrada a este mundillo y donde seguramente se fija “el gusto” por una marca concreta. Me da igual que sean unos euros arriba, 48 para el Ardbeg 10 –aunque excesivo, en mi opinión- o 50 para el Lagavulin 16. Por debajo cada vez hay menos cosas interesantes porque parece que las distribuidoras españolas se están fijando también esa barrera. Lo último que he ido tomando, y algo de lo que tengo almacenado, y que ahora está en ese límite, lo cogí en torno a los 35, pero fue hace tres años, desde entonces los mismos distribuidores han subido considerablemente los precios.
        De ahí para arriba encuentro que aun habiendo mucho sería muy reacio a pasar de los 120 euros, que pagaría sin mucho disgusto por Talisker 18, o Caol Ila 18, pero no por cualquier otra cosa, y no por un NAS cualquiera. Claro está que pillando buenas ofertas me lanzo, me lanzaría, a ellos como todo hijo de vecino, pero con cierto nivel de exigencia, de otro modo y a precios habituales ni me molesto en mirar. Pero es cosa mía, insisto, porque con cuatro cosas me conformo, y ando en fase “experimental”. Ya me sienta como una patada en los mismísimos haber pagado 68 por un Yoichi 10, e incluso me parece caro el Lagavulin DE 2016 a 85€, cuando el de 16 años es muy superior y anda por 50. Y así con montones de ejemplos: Glendronach 12 a 40€ sí, pero no a 48; Clynelish a 42 tiene un pase, pero no a 48; Lagavulin 12 CS a 90 puede, pero no el DE de 12 años al mismo precio, el Kilchoman Machir Bay2013 ya me pareció caro a 46, pero me parece exagerado a 56 para ser un whisky joven. Y es que a nivel básico todavía hay tanto whisky que probar…

        • Muy interesante y muy acertada tu referencia a el rango básico de cada destilería, sus daily drams, es donde se fija la preferencia por la destilería. Loas Ardbeg 10, Laphroaig 10, Glednronach 12, Balvenie 12, Glenfiddich 12 incluso…es donde hay que navegar en un principio, aunque esa fase de I+D debe cubrir un amplio espectro de regiones, Islay, Speyside, Japan, Bourbon,… para verdaderamente reconocer cual es nuestra relación personal con el whisky.
          El segundo paso es donde se complica ya que debería ser una cata vertical de una destilería, por ejemplo Highland Park 12,18 y 21. Estos whiskies, hace 6/7 años se movían en torno a los 30/65/110 euros respectivamente y ahora, a partir de los 18 años todos los whiskies están por encima de los 100 euros y esa cata vertical es realmente cara. De los 21 años ni hablamos.
          Pero el precio del whisky ha subido a nivel mundial, bien sea por la demanda, por las necesidades de las destilería, etc.. es el escenario que hay ahora y hay que aceptarlo, yo no sería tan radical si sube el Ardbeg 10, por ejemplo, a 50 euros. tal vez mi debate se situaría más en: ¿Merece la pena probar el Lagavulin DE? Sin duda, a mí me encanta, y poder decir (o decirte) “yo he probado el Lagavulin 16 DE” es lo que nos reconforta y crea un vínculo con algo mayor. ¿Merece la pena pagar 85/100 euros por un Laga DE cuando sólo es un 16 años con un finish en PX cuando el Laga 16 vale 50/60 euros? Pues ahí está el quid de la cuestión.
          El Longrow CV es excelente…era! que pena que lo quitasen por el Peated. La disminución de la calidad en los whiskies es otro largo debate.

          • ¿Merecer la pena? Puede que sí, por prueba, o por darse el capricho, sacarse la espinita, pero ya saliendo de la zona de confort, que es distinta para cada uno. Yo encuentro ese Lagavulin DE 2016 muy rico, más goloso, pero distinto solamente del regular 16 en un matiz que no justifica un 80% más de precio. Por eso entiendo al que escribe el artículo y la frustración que producen algunas compras.

  4. Aficionados e inquietos. Vaya rodaje tenéis. Para probar y dar, como bien decís, con botellas de excelente calidad precio saliendo de las habituales, es necesario ser aficionado pero además inquieto. Con esta última condición uno no tarda en abrirse a lugares o fuentes de información que te van redirigiendo en tu propósito. Una reciente primera impresión del Balvenie 12 y Old Pulteney 12 fue gloriosa, especialmente este último. Un Bowmore 12 consiguió perderme unos momentos entre sabores; miel brezo, vainilla, fruta tropical, suave turbado (comparativo frente al talisker o Ardberg), pistacho, algo de sherry y si, encontré el limón que decía la caja, en su sabor cocido. Aún lo
    recuerdo, salí satisfecho.
    En fin, inquietud para experimentar.
    Saludos!!!

    • Cierto, inquiteos, es una afición tan adictiva (¡y nada tiene que ver el alcohol!). Yo también recuerdo cuando probé el Old Pulteney 12, me pareció fantástico y tiene un precio tan espectacular, siempre ronda los 30 euros, que no entiendo lo poco conocido que es.

  5. Hola Aitor, acabo de leer tu review sobre el Bowmore 12. Tengo costumbre de no leer nada que pudiera influenciarme a la hora de “catar” un whisky. Busco escuchar a mis sentidos. Ahora que leo tu analítica del Bowmore me resulta un pelín frustrante no haber encontrado ese sabor salinado a brisa costera. Quizás tenga que educar esa percepción. Me fijaré especialmente en una próxima degustación….en otra ocasión un Laprhoaig 10 creo recordar me acercó a dicha sensación. Puede ser?
    He de madurar si, paciencia. Pero mi pregunta es: Realmente todas las botellas saben igual? Es imposible no? Siempre que has degustado el BM 12 te ha dado la misma impresión? Alguna experiencia que he tenido y la suerte de enfrentar las dos botellas en una misma cata salí desorientado, se parecían de lejos. Aquí añado que la percepción también suele variar, corregirme si me equivoco, si la botella es recién abierta o esta semillena, si lleva años abierta etc.
    Cual me recomendáis probar para percibir en contundencia ese sabor?
    Gracias por vuestra paciencia.
    Saludos.

    • Hola Mikel, sin duda el mejor aliado son tus sentidos, confía plenamente en ellos. Cada uno tenemos diferente nariz e incluso entre profesionales hay discrepancias, de ahí que sea tan maravilloso. Naturalmente la nariz se entrena y se hace más hábil pero es una mezcla entre ambos.
      Bowmore es muy conocido por su caracter marino pero fijate que en su web sus notas de cata hablan de miel, caracter dulce, algo diferente a mi cata, … también de humo y lmón y tal vez mi nariz es más sensible a esas notas que a las anteiores. Cuéntanos que percibiste, por favor! lo mejor es compartir catas.
      Laphroaig definitivamente es marino, pero diferente. Puro mar, yodo, algas, brea,… ten cuiadado porque si te gusta el Laphroaig te atrapa para siempre.
      Con respecto a si los whiskies deben parecerse esa es precisamente la tarea del Master Distiller, mantener la coherencia entre batches o años. El Bowmore 12 no es realmente un whisky destilado hace 12 años y embotellado desde la misma barrica, si no, todos los años sería diferente. Imáginate lo que influyen 12 años de climas diferentes, barricas arriba o abajo de la bodega, caray se habrán jubilado unos cuántos de los que lo destilaron. Las barricas se mezclan, se añade agua y se utilizan whiskies de otros años (obligatorio de mayor edad que la etiqueta) para mantener la coherencia. Pero, claro, es muy difícil de ahí que incluso 2 botellas del mismo año puedan ser diferentes.
      Una botella recién abierta es una gozada pero, desgraciadamnete, el aire es el peor enemigo del whisky, ¡nunca la dejes sin tapar! sirve la copa y tapa. Según se llena de aire la botella va influyendo sin duda en el whisky y lo modifica. Un consejo de friki-experto es llenar de canicas (o similar) la botella según la vas vaciando para que haya el mínmimo de aire dentro y no altere el destilado o bien (esto es lo que hago yo a veces) cambiarlo a botellas más pequeñas y lo sellas con cinta aislante. En todo caso, creo que una botella de un buen whisly aguantaría bastante bien 6 meses sin que se note apenas cambio.
      Muchas gracias, sin duda, por proponer el debate, espero tus opiniones con mucho interés, un saludo.

      • Muchas gracias a ti por compartir un poco la historia reciente de Macallan, tiene que ser confuso el que, por un lado digan que Macallan es un clásico y por otro lado se critique tanto el rango actual por colores (que ya van cambiando). Tu post ayuda bastante a entenderlo.

  6. Ufffff! Mucho q comentar hoy!

    Sobre los años 2005/2007 estuve trabajando periódicamente para el distribuidor de Edrington -grupo propietario de The Macallan- en España. Fue una de la experiencias q comenzó a forjar mi afición actual por el whisky.

    En aquella época The Macallan había retirado de varios mercados entre ellos el español -no sin polémica- las expresiones ‘sherry’ para introducir la gama Fine Oak. Aquel acto fue el primero de otros q nos trajeron hasta aquí. Macallan cambió la filosofía y pasó de ser una destilería pequeña a una empresa en busca del crecimiento, con la idea de monetizar un conocido prestigio ‘de culto’.

    Esta expansión implicó, por obligación, una bajada en la calidad. No fue algo premeditado, fue algo orgánico e inevitable q ocurre cuando pasar a tratar de triplicar producción y ventas. Algunas decisiones difíciles fueron:

    – Cebada: dejó de usarse en exclusiva la variedad ‘golden promise’ para empezar a usar otras más abundantes y accesibles – y más baratas-

    – Madera: se pasó de usar casi exclusivamente la barrica de roble europeo -gallego en gran parte- previo uso de Jerez, a utilizar barricas de roble americano ex-bourbon mucho más accesibles y económicas.

    No todo fue negativo. La obsesión de Macallan por la madera -seguramente las mejores barricas de la industria junto con Glenfarclas- , el buen corte destilación, el color natural… hicieron de la gama Fine Oak un buen producto, casi incluso más ‘amigable’ al paladar q el anterior con el q tratar de agradar a una base de público más amplia.

    Una vuelta de tuerca más fue el lanzamiento de la serie NAS por colores, para mí una colección de productos medios cuando no directamente mediocres. Macallan, q se había preparado para la expansión, se vio incluso superada por la misma y tuvo q recurrir a esta historia de marketing para seguir en la brecha. Incomprensiblemente no parece q esto le haya pasado factura, más bien al contrario. Seguramente lo ha hecho muy bien combinando estos stocks con sus series de lujo y subastas mediáticas con la q potenciar su imagen de marca.

    Y ahí está Macallan. Parece q van recuperando existencias -recordad q esos primeros movimientos yo los empecé a ver hace 12 años-, de hecho los Macallan 12 vuelven a poblar los lineales poco a poco. Creo q las últimas existencias “buenas” anteriores a todo esto deben estar sobre los años 1996-1997 (mirad si no el último Macallan 18 Sherry y la reciente serie “exceptional cask”), así q si han pasado por todo este proceso, creo q lo q les queda es ir a mejor.

    Respecto a la edad/sabor de los whiskies, pues no sé. En este trabajo q os comento con Macallan tuve la oportunidad de probar todo el ‘core’ de la gama Fine Oak: el 12, el 18, el 25 y el 30 años. No veas cómo flipamos cuando nos abrieron la botella de 30 como quien abre una lata de coca cola -en aquella época, sin el ‘boom’ actual, aquella pieza ya valía sus 1200 euros-. Evidentemente es la primera y única vez q he probado algo así, y tanto yo como el resto de los q estábamos allí dimos buena cuenta de la botella. Aunque en justicia y con la mano en el corazón -habiendo pasado tanto tiempo-, recuerdo q la q más me gustó fue la expresión de 18 años! Así q la botella de Macallan de 60 años es seguramente la más exclusiva, pero probablemente no sea la q estará más buena!

    Y en el tema de los precios, pues nada q no hayáis comentado ya. Como esa botella de la q os hablo de Macallan Fine Oak de 18 años q me bebí, me compré otra, por menos de 100 euros en aquel momento. Sabéis cuánto vale ahora, no? Y así con otras marcas. Lo bueno es lo q habéis dicho, no estará todo perdido mientras queden maltas buenísimos en torno a 30 euros.

    Un placer leeros, como siempre.

    • Da gusto tener noticias de primera mano, desde el interior -por así decirlo- del negocio, que dejan bien claro algunas estrategias comerciales. Y para los que hemos ido llegando tarde a este mundillo del whisky produce envidia, de la muy mala, eso de saber que algunos cataron licores de 25 y 30 añazos como si tal cosa.

      • Jejeje!
        La verdad es que fue una época muy divertida. Esta gente de Macallan eran una señora empresa, al menos con los trabajadores, no escatimaban en nada. A lo mejor todavía son igual, no lo sé, hace ya muchos años. Un fin de semana nos llevaron a Jerez, para que viéramos el proceso de fabricación de las botas; lo hacen de manera artesanal, y es todo un espectáculo.

        El día aquel de las botellas fue buenísimo. Nos llevaron a la destilería de DYC -debe ser que no había presupuesto para llevarnos a Escocia, jeje-, que no es Islay pero que también mola. Éramos los chavales que promocionábamos Macallan en España -promociones de nivel, nada de cutreces- , y nos juntamos gente de Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga, Bilbao y Alicante. Allí nos tienes a todos con el Brand Ambassador de Macallan en España que, como es lógico, veía razonable que conociéramos toda la gama Fine Oak y no solo el 12 años, aunque ese era con el que se hacían casi todas las acciones comerciales. En una demostración de poder como pocas he visto, el amigo se pone ahí a abrir botellas como quien abre agua mineral; primero una, luego otra. Y nosotros allí, afinando los sentidos, q a ver si este nos sabe e chocolate negro, a regaliz, o a ese otro s almendras amargas. En un momento había en la mesa qué se yo, 2000, 3000, 5000 euros en whisky. Allí lo estábamos flipando. Pero no queda ahí la cosa; resulta que paramos para un descanso, a echar un cigarro y tal, y nos comenta el jefe que si queremos que nos llevemos una botella y vayamos probando mientras tanto, que ya que está ahí abierto, que no se desperdicie.

        Así que, en un acto de surrealismo supino, nos ponemos a hacer una especie de “botellón” de lujo en la puerta de acceso a la finca de DYC con una botella de Macallan 30 y sus correspondientes catavinos serigrafiados. Algo irrepetible. Lo tengo como un recuerdo muy muy cálido.

        Lástima que aquello no se repitiera, claro. Pero sí que es cierto que en cada promoción de la marca me podía beber fácil 6 o 7 Macallan 12 años -no solo por gusto, era parte del trabajo-, y claro, así es fácil aficionarse!

        Un saludo a todos!

        • Claro, claro, así se aficiona cualquiera. jajajaajajjajaja
          Menos mal que era una empresa que vendía whisky, si llega a ser una empresa que vende melones y tenéis que catarlos… os veo ahí, dándole, mientras os dicen: que no queda nada, total ya están abiertos. Pa’ partirse. Así tendrían que funcionar todas las empresas.
          Como siempre los comentarios muy jugosos e ilustrativos del mundillo.
          Saludos

  7. Por cierto, hoy es el genuino Día Internacional del Whisky, el no comercial, el de los aficionados, en recuerdo de Michael Jackson, el cantante no, el catador-leyenda del whisky. Felicidades a todos los whisky-lovers, malt-maniacs, etc.

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