Johnnie Walker Red Label

¿Inventó el marketing Johnnie Walker? No será cierto pero tampoco la frase se situa lejos de la realidad. El mismo John Walker comenzó a destilar y vender blend whisky con la esperanza que crear un whisky mejor y más agradable en contraposición a los single malt que, como se sabe, deben estar malteados en la misma destilería lo que prácticamente obliga a mantener a las expresiones cierto carácter, en ocasiones, demasiado duro. Sus comienzos, antes de disponer de su propia marca a la que llamaría Walker’s Kilmarnock Whisky, estaban basados en mezclar whiskies a medida del comprador, acaudalado comprador se intuye, toda una idea que ahora suena como impensable ante los gigantes escoceses pero que fue realidad en la Escocia de principios del siglo XIX.

El patriarca falleció en 1857 pero sus hijos eran igual de ágiles para aumentar el negocio. En 1860 decidieron una locura: Introducir sus preciados whiskies en botellas cuadradas para que viajasen con menos riesgo de romperse en su camino hacia los Estados Unidos. Además, ese mismo año, introdujeron la característica etiqueta, en negro y oro, para que se vea y distinga a distancia. Don Draper es un simple aficionado comparado con Los Walker.

Y en 1909 introdujeron lo que, tal vez, sea la mayor rareza en la historia del whisky ya que se decidieron por crear una expresión dedicada especialmente a mezclar con soda, un agua carbonatada a la que se le ha añadido sodio. Fuera los puristas, en Johnnie Walker cabe todo el mundo y si un señor de Texas quiere mezclar su whisky que lo haga. Y este wisky sobrevive al paso del tiempo tal cual se ideó, con su nombre, Red Label, intacto.

Con un precio irrisorio, sobre los 13 euros y embotellado a 40º es un habitual en los whiskies más vendidos a nivel mundial. Además, recientemente ha ganado la medalla de oro de IWC de 2015 al Best Value Whisky y la plata a Best Blended de la IWSC de 2017.

Johnnie Walker Red LabelColor: oro brillante

Aroma: Es casi inapreciable pero se podría decir que tiende a manzanas con toques dulces y de humo. También se intuye un detalle de mantequilla proveniente del grano.

Paladar: Como en nariz pero un poco más. Se desarrollan las frutas dulces incluso acompañadas por algo de naranja, se aprecia algo de malta y algo de humo o, más bien, de madera ahumada.

Final: Pese a ser un whisky débil en general, tiene un final medio, con toques de cookies y madera.

El Johnnie Walker Red Label, si se desea tomar solo, es débil, muy débil. Apenas se aprecian matices y hay que buscarlos como si de un tesoro se tratasen pero, por otro lado, no hay ni rastro de la desagradable sensación alcohólica de los whiskies más económicos por lo que tal vez sea cierto que es un buen whisky para combinados, muy por encima de otros más conocidos y habituales en España. Johnnie Walker es, definitivamente, una marca que sabe hacer whiskies de bajo precio.

Para elegir como whisky, existen muy variados whiskies en el rango de los 25 ó 30 euros que serán, sin duda, mejor opción. Para combinar o en cóctel podría ser opción, aunque es posible que, aunque ya en el precio de los 40 euros, algún detalle de Ardbeg 10 o un Glenfarclas en la copa, aporten más que este Red Label que necesitará más cantidad.

PUNTUACIÓN: 77

 

El whisky del mes

4 Comments

  1. Buen análisis de un whisky básico.
    De esta gama de precios está entre los q más me apañan, junto con el Jameson y, en menor medida, el Cutty Shark. Whikies buenos para mezclar y decentes para beber solos si no tienes otra cosa q echarte en el vaso.
    J. Walker tiene productos q me gustan, aunque sin apasionarme. El etiqueta negra está bien para tomar solo, pero por un poco más de su precio puedes acceder por ejemplo a un Glenfiddich que para mí está mejor. Uno q me gusta bastante es el Green Label, un blended Malt de 15 años q he comprado alguna vez cuando en la locura de precios de esa tienda q ya sabemos ha bajado claramente de 30 euros. Pero claro, en ese rango hay cosas muy buenas q por un tema o por otro me acaban apeteciendo más.
    Lo mismo ocurre con el Platinum Label, q también está bien pero ocupa un puesto muy alejado en mis preferencias para lo q cuesta.
    Al final me da la impresión de que em J. Walker tienen un portfolio enorme de buenos whiskies, pero dirigido a aquellos q no son realmente amantes del whisky, o q no quieren salir de lo conocido para ir más allá.
    En fin, es mi opinión, no sé si coincidireis con ella.

    • la verdad es que coincido al 100%. Johnnie Walker es el whisky de aquellos que les gusta el whisky pero no se esfuerzan en dar un paso más allá, a ver si les convencemos que merece la pena.

    • Desde que se relanzó he tenido siempre una botella del Green Label a mano en casa, incluso pagada a 35 € en C.I. y lo he disfrutado de verdad. Me parece un whisky excelente, a años luz del Red Label, y mejor que muchos single malt de su mismo precio (hablando de precios de tienda “habituales”, chollos aparte). Antes de salir el nuevo, y cuando era objeto de culto y colección, encontré en una licoreria de Torrevieja una botella de la versión antigua a 95€!!!! Supongo que aún seguirá allí…

      • Es cierto q el Green Label está muy bueno. Yo tengo ahora mismo una botella en el trabajo. Lo q pasa es q a un precio de 35 euros (o algo más) la botella, casi siempre acabo decantandome por los clásicos Laphroaig, Talisker o Highland Park.
        Pero claro, si se pone a 25 pavos… Pues cae!

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