Glenmorangie Ealanta

Islay se ha convertido en la cuna de los whiskies de autor, con Ardbeg y Bruichladdich a la cabeza, con numerosas expresiones basadas en destilaciones imaginativas. Sin embargo, en la región de Highland, una de las destilerías más conocidas de Escocia, Glenmorangie, presenta un increíble rango de whiskies, pero en su caso es su madera, las barricas, donde deposita toda su fe, siendo especialmente conocidos por ello. El resultado será pues incierto. Tras años, más de 10 usualmente, durmiendo en los toneles, se podrán encontrar con algo no deseado o, por contra, con la joya que ha estado buscando en su laboratorio de ideas.

Y Glenmorangie Ealanta pertenece a esa categoría. Nada menos que pasaron 19 años, entre 1993 y 2012, hasta que se descubrió si ese destilado introducido en barricas de roble blanco americano, que nunca antes había contenido whisky, y cuyas maderas extraídas del bosque nacional Mark Twain de Missouri habían permanecido nada menos que 2 años secándose al sol, merecía el esfuerzo y la paciencia. Y a fe que sí. Recientemente ha sido coronado como el mejor whisky del año por The Whisky Bible de Jim Murray, dándole además la mayor puntuación jamás otorgada de 97.5 puntos, honor que comparte con Ardbeg Uigeadail.

Glenmorangie Ealanta, que significa “experto e ingenioso” ha sido embotellado a 46º y sin filtrar en frío. Luce la etiqueta de Private Edition que otorga la marca a sus mejores whiskies.

 

glenmorangie ealanta

Color: Ocre tostado, textura cremosa.

Aroma: Las notas de frutas caramelizadas, perfectamente integradas, como son el plátano, el coco y la mandarina vienen envueltas en vainilla y toffee, similar a un postre delicioso y aromático. También se aprecia tonos de nuez y menta.

Paladar: Confirma la nariz con una boca llena de sabor a frutas pero en este caso domina la piel de naranja, ya que es, sin perder su dulzor, ligeramente más amargo. Mantiene la vainilla, los frutos secos, el coco, la piña,… muy complejo y equilibrado y, a la vez, muy fácil de beber. Se disfruta.

Final: Medio largo, dejando sensación de vainilla en la boca, con el roble ligeramente presente.

 

Jim Murray ha establecido el baremo, ¿Es Glenmorangie Ealanta el mejor whisky del año? La realidad es que es único, encontrando un equilibrio de sabores, sin utilizar el recurso de la turba, no visto hasta ahora donde la cremosidad, el cuerpo, los aromas, todo en definitiva, crean un destilado donde se aprecia el esfuerzo y cariño depositado por los autores. Un trabajo redondo, un premio merecido.

PUNTUACIÓN:  92 

El whisky del mes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *