Glenkinchie 12 year old

Si algo caracteriza a Escocia es su personalidad. Gran Bretaña ya es, de por sí, una isla, lo que ha separado el carácter de los locales de las corrientes y tendencias europeas, pero más allá aún, Escocia es una tierra construida entre montañas lo que certifica que sus habitantes hayan mantenido su idiosincrasia por centurias. Y, lógicamente, su whisky, el escocés, es reconocible según se prueba. Existen voces que se quejan de su escasa evolución en el tiempo comparado con nuevos productores, pero nadie quiere que Laphroaig, Glendronach o Talisker cambien. Probar un whisky y sentir que respira Ardbeg por los cuatro costados o vibrar como la primera vez que se probó el A´Bunadh es por lo que al aficionado le mantiene clavado a Escocia por muchos mercados nuevos que se abran, por muchos premios que reciban los whiskies de otras tierras.

Pero existe una región que pocos marcan como su favorita a la hora de reconocer el whisky escocés, Lowland. El extenso territorio  es considerado el más suave de carácter de todo el país y sus whiskies son calificados como ligeros, algo frutales, algo florales,… es decir, incluye todas las características que un rudo y veterano bebedor de whisky no incluiría entre sus destacadas. Pero el que los rechace estará equivocado. Su paisaje lo dibujan destilerías como Bladnoch, la más al sur de Escocia, Auchentoshan una antigua destilería irlandesa construida junto a Glasgow que mantiene la triple destilación, y, por supuesto, la situada a 30 minutos de Edimburgo, Glenkinchie, una de las mejores preparadas para la visita de aficionados que se animan a acercarse debido a esa proximidad a la capital. Cuenta con dos whiskies básicos, el de 12 años, el más característico de Lowland y la versión de 14 años distiller edition, finalizado en amontillado.

El Glenkinchie 12 year old ha sido envejecido en barricas de bourbon y embotellado a 43º, teniendo un precio habitual de unos 30 euros. Obtuvo el premio de mejor whisky de Lowland en los WWA de 2014.

Glenkinchie 12Color: Pajizo, ligeramente oscuro.

Aroma: Es un whisky muy fácil de disfrutar desde el principio gracias a la sensación floral que transmite y a su ligera y agradable nota dulce que proviene de los cereales y recuerda, así mismo, a galletitas de miel. Acompaña también el aroma a manzana y nueces. Tal vez en conjunto recuerde a una barra de chocolate con caramelo.

Paladar: Algo de madera de roble se ha transmitido al sabor. Es ligero y dulce, comienza con cereal, vainilla y nueces y evoluciona hacia la manzana, el limón y la hierba.

Final: Las últimas notas son a madera, es relativamente seco, y abandona el paladar poco a poco, sin hacer ruido.

No importa lo sencillo que sea un producto, si el mismo está hecho con cariño el resultado será extraordinario. En la destilería Glenkinchie cambiaron en 2007 su versión de 10 años por una de 12 y fue un acierto. Además no se conforman con los clásicos 40º de los whiskies básicos de otras marcas sino que lo mantienen en 43º para gestionar los aromas como debe ser. Esta versión es el mejor ejemplo de whisky de Lowland y la perfecta definición de whisky hecho para aquellos que se aproximan al destilado por primera vez.

PUNTUACIÓN: 86

El whisky del mes

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