Bowmore 25 Year old

La mejor ginebra del mundo tardará tres días en estar preparada para sus devotos. Los grandes cognacs, como Hennesy, Rèmy Marty o Le Corvousier, recibirán su calificación de XO, extra old, una vez superen los seis años y medio en barrica. El whisky es otra historia. Uno joven, impetuoso y salvaje, habrá dormido nada menos que 10 ó 12 años en su cama de roble y es a partir de los 18 años cuando empieza a adquirir matices propios de la vejez. Es difícil otorgar la etiqueta de extra old a un whisky ya que éstos nunca serán demasiado viejos para aportar algún aroma nuevo y desconocido al afortunado que disfruta con tan exquisito placer.

Bowmore tiene en su rango un whisky que ha pasado nada menos que 25 años descansando en su bodega escondida junto al mar. Los maestros que lo destilaron en su momento, estarán jubilados o gozarán ya del banquete del Valhalla donde contarán viejas historias llenas de malta y turba mientras saborean el “uisge beatha” por la eternidad.

La cata se ha realizado sobre un Bowmore 25 year old, embotellado a 43º y con un precio de 250 euros.

9a9e7-_dsc0004Color: Cobre rojizo, como se sabe, Bowmore añade caramelo a sus destilados, por lo que no es fácil determinar si es su color natural.

Aroma: Nariz compleja y elegante con total ausencia del alcohol. Se presentan de inicio los tonos amaderados y delatan el tipo de barrica con matices dulces de jerez y chocolate. Con el tiempo, o con agua que le ayuda y complementa con habilidad, muestra su origen con humo costero y iodado.

Paladar: Seco, muy redondo y aceitoso, fuerte, casi espeso. Picante, chocolate, naranja, dulces y subyace la turba, también fuerte. Se debe llevar a todos los rincones del paladar para disfrutar de toda su complejidad.

Final: Largo, deja la boca seca y, curiosamente, lo que persiste es la turba.

La edad no determina en absoluto la calidad, y los hay que prefieren los whiskies jóvenes, sin embargo un whisky de 25 años, y en especial el presente Bowmore es una experiencia única y obligatoria para cualquier ser humano. La copa hay que disfrutarla, con tiempo, ya que sus aromas y sabores, su redondez y complejidad, son difíciles de explicar al haber sido adquiridos con el tiempo y el trabajo silencioso de las barricas. Nada se le puede comparar.

PUNTUACIÓN: 92

El whisky del mes

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