Ardbeg Perpetuum

Hay un lugar muy especial en la tierra para estas fechas y es que del 23 al 30 de Mayo se celebra el Islay Festival, donde la isla compuesta en su mayor parte por turba abre sus puertas a los visitantes y brinda desde primera hora de la mañana con sus fanáticos organizando catas, juegos y charlas que hacen las delicias de los miles de fieles y convierten a Islay en una suerte de villa olímpica con los conocidos Ardbeg, Bowmore, Lagavulin, Laphroaig… todas las destilerías compitiendo entre sí con sus whiskies exclusivos del festival. La organización es excelente y un visitante puede recorrer cada una de ellas en el día señalado y catar y celebrar un festival absolutamente exclusivo en su concepción.

 Ardbeg PerpetuumBowmore y y la joven Kilchoman denominan a su whisky exclusivo Feis Isles, Laphroaig opta por el nombre Cairdeas y a Lagavulin le basta con indicar en la etiqueta que ha sido embotellado exclusivamente para el festival. Ardbeg suele optar por denominar cada año de una forma diferente a sus whiskies homenajeando en cada ocasión aquello que consideran interesante. Y este año hay motivo, ya que la destilería celebra nada más y nada menos que su 200 aniversario por lo que han decidido llamar a su whisky Perpetuum, ya que, no solo están orgullosos de su dos siglos pasados sino que prometen estar presentes por la eternidad. El whisky en sí es una rareza ya que no está elaborado buscando el acabado con una barrica determinada sino que es una suma de todos los whiskies elaborados durante los últimos años en Ardbeg. Sobre una base de 10 años, se ha añadido Alligator, Uegiadail. Corryvreckan, Supernova, Galileo… una pócima elaborada en el laboratorio, complicada hasta el extremo y, definitivamente, arriesgada.

Ardbeg Perpetuum ha sido embotellado a 47,4º y es una edición limitada de la destilería.

Ardbeg Perpetuum

Color: Vino blanco, transparente, muy similar al Ardbeg 10. Se deduce el escaso aporte del Uigeadail, por lo que no se esperará, en principio, aromas de sherry

Aroma: De inicio, turba y nada más. Tarda, pero llegan más matices, humo, claramente, vainilla, sal marina y yodo, reflejando su carácter Ardbeg, y, de la nada, regaliz, muy profundo. 

Paladar: Igualmente la turba domina, lo que indica, sobre todo, la influencia del Supernova, es ahumado y marino pero añade, con tiempo, mucho tiempo, notas dulces, de oloroso, que se aprecian también en nariz. Sorprendente debido a su color tan transparente. No es nada amigo del agua, perdiendo toda su fuerza en cuanto se añade

Final: Medio a largo, regaliz y humo.

La evaluación del Ardbeg Perpetuum es realmente compleja. Un whisky de muy difícil elaboración, muy cercano a la alquimia de la edad media, con su mezcla de expresiones. Es por ello que han realizado un whisky sencillo, basado en la turba, muy elegante, cercano al Ardbeg 10 pero con toda la redondez de un whisky más complejo. Se echa de menos la piña dulce tan tradicional de Ardbeg y, tal vez, un par de grados más  que aporten más contundencia a la turba o un nuevo matiz, y se aprecia su turba perfecta totalmente carente de aristas.

PUNTUACIÓN: 88

El whisky del mes

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