Ardbeg 10 Year old

Ardbeg significa, del celta, farallón, es decir, pequeño cabo o roca que sobresale en el mar, tomando el nombre de su situación dentro de la isla de Islay. Está calificado como el mejor exponente de whisky de turba del mundo. Su método de secado de la turba, en secaderos provistos únicamente de aireación natural, sin extractores, hace que el humo acumulado impregne la malta, aunque lejos de permitir que sea sólo la turba la que domine la nariz y el paladar, creará whiskies complejos, con equilibrio de turba y toques dulces.

Jim Murray dice “Es la terrosidad de Ardbeg, sus regustos de humo de turba, de hogueras de ramas verdes y de brea, que lo sitúan como el más tradicional de los whiskies isleños.” Él mismo indicó a Ardbeg 10 Year old como whisky del año 2008. Así mismo, ha ganado, entre 2006 y 2010, 2 medallas de oro y 3 de plata en la San Francisco World Spirits Competition.

Whisky Bible Awards 2012: Best Single Malt Scotch of the Year, 10 Years and Under.

La cata se ha realizado con un Ardbeg 10 Year old, embotellado a 46º. Tiene un coste de 40 euros la botella de 0,70 l.

Ardbeg 10

Color: Trigo brillante, recuerda bastante al vino blanco.

Aroma: Fuerte de inicio, con carbón, humo y yodo, también matices de malta y frutas dulces o caramelizadas. Cuando calma, o cuando le añadimos agua,  mantiene el tono dominante de leña y fuego pero no tan dominante y, sin tener una nariz compleja, si que equilibra los tonos de humo y  frutas.

Paladar: Se recibe una bocanada de humo de turba inmediata, muy característica, tierra, cesped y humo. Es muy brioso y seco de entrada y luego, en un comportamiento similar al detectado en nariz, calma y aunque, sin duda, es la turba lo que domina subyacen los tonos de piña dulce, un ligero toque de limón y algo de sal.

Final: Seco, sin duda y sal. Sensación larga de humo en la boca.

Como con la mayoría de whiskies de Islay, tiene que gustar realmente la turba para apreciar este whisky. Si es así, Ardbeg 10 Year old es un gran compañero de viaje, es amable, equilibrado, casi un “daily dram”, con su carácter pero, una vez que se conoce y acepta, se expresa de forma abierta y natural. No es un “peat monster”, monstruo de turba, ni mucho menos, es más suave de lo que podría pensarse por su fama.

PUNTUACIÓN:  90 

 

 

 

El whisky del mes

2 Comments

  1. Antes de nada…encantado con tu regreso, que espero sea largo y fructífero porque bastante whisky nunca es mucho.
    Y después, solamente dejarte las sensaciones tras la prueba, (bueno, en realidad, haber bebido media botella) del Ardbeg de 10 años. Sigo apartándome de hacer notas de cata que es cosa de gente con nariz fina y te comentaré las impresiones causadas, sobre todo en relación con otros whiskys. Lo que más me ha impactado es lo que comentas de brioso, pero nada alcohólico, y el carácter un tanto bronco y anguloso al que de entrada cuesta un poco acostumbrarse. La nariz me parece soberbia con todo ese humo rondando por ahí desde que abres la botella, y el toque marino tan claro, dulzón y salobre, como el del puerto pesquero de Santa Pola una tarde de verano, que me parece que supera incluso al de Laphroaig. La boca cítrica, herbal y amarga es otro tanto a su favor, que me lleva cada vez más a desechar los excesos de la madera en el scotch. Me ha gustado mucho, y a ciegas habría jurado que era un Lagavulin de 8 años.
    Bueno, pues eso, que feliz verano…o lo que queda.

    • Enrique, el Ardbeg por eso es una locura entre aficionados, siempre tienen buenos whiskies. Parece ser que van a añadir otro más al rango el Ardbeg, uno con notas de PX, aunque no será cask strength. A ver… el Dark Cove me gusto bastante. En todo caso, el Ardbeg 10 es mi whisky de cabecera, siempre lo tengo en casa.

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