El bueno, el feo y el malo

“La película mejor dirigida de todos los tiempos” según Tarantino, es sin duda un western de referencia. Rodada entre Madrid, en concreto en Hoyo de Manzanares, Burgos y Almeria es el final a la trilogía de spaghetti westerns dirigidos por Sergio Leone y con tres protagonistas estelares. Obviamente el bueno, Un joven Clint Eastwood, el feo, muy feo, Elli Wallach y como el malo, no podía ser otro que Lee Van Cleef. La película es de 1966 pero ahora, en 2017 también existen los tres famosos caracteres, el bueno, el feo y el malo y se manifiestan en todo su esplendor en el mundo del whisky.

Y van a ser revelados.

EL BUENO

Numerosos frentes arrecian este lustro a los curtidos bebedores de whisky pero existe un guardián de las más arraigadas tradiciones, el cask strength, el whisky que es embotellado con la graduación que sale de la barrica. Haciendo un poco de whiskipedia, hay que recordar que el alcohol y los aromas van de la mano ya que éstos últimos circulan a través del alcohol para llegar a nuestros sentidos.

El bueno, el feo y el malo

Si hay muchos aromas pero la graduación es baja, quedarán embotellados y se notará un whisky que se queda corto en muchos sentidos. Sin embargo, si hay pocos aromas pero la graduación alcohólica es alta, tendremos la típica sensación de alcohol de los whiskies malos. Por lo tanto, lo que hace el master distiller en cuanto dispone del destilado finalizado, que suele salir de la barrica por encima de los 55º, es elegir la graduación que le viene mejor y lo rebaja con agua, de sus manantiales, por supuesto, hasta que aromas y alcohol empatan, para su gusto, a la perfección. Naturalmente, por temas de impuestos, a veces, lo rebajan demasiado  pero ese es otro capítulo.

Pero estos tiempos, donde los aficionados son cada vez más expertos, ha empujado a las destilerías a entregar al menos un whisky con la graduación alcohólica, o casi, de la barrica. Ardbeg Corryvreckan a 57.1º, un clásico como Aberlour A´bunadh por encima siempre de los 60º, Laphroaig cask strength, con versiones anuales casi imposibles de conseguir,… y así una larga lista que permite jugar con el agua y disfrutar de una experiencia completa de nuestras pequeñas joyas.

EL FEO

No habrán pasado 5 años desde que Yamazaki 18 year old costaba sobre 90 euros, uno de los grandes como Highland Park 18 yearl old se conseguía por 70 euros y el whisky exclusivo del Ardbeg day estaba a 65 euros. Pero ahora el primero se sitúa a unos prohibitivos 250 euros, el segundo costará unos 120 y los exclusivos de cada marca casi ni llegan a nuestro país. El feo, y como el Tuko de la pelicula, muy feo de esta época es el precio. Lo grave del asunto es que el incremento no se debe al aumento de los costes de producción sino a la alta demanda de nuevos países y a la especulación.

La edad de madurez del whisky, donde alcanza su cumbre, siempre se ha considerado cuando llega a los 18 años, hasta los 21, tal vez. Eso no es del todo cierto pero sí que aporta al menos la sensación de exclusividad que reconoce el sibarita del whisky. Whiskies jóvenes y bravos vs maduros y redondos, un placer indescriptible. Pero ¿qué sucede cuando el precio de los whiskies más ancianos se vuelve inaccesible? Que directamente arrebatan a gran parte del público toda la mísEl bueno, el feo y el malotica de la bebida de los gentleman y, desde luego mucho peor, le privan de probar los whiskies en su plenitud.

EL MALO

Lee Van Cleef. Punto. No existen más nombres en la tradición del spaghetti western para reconocer al malo de la pelicula pero ahora la maldad tiene muchos nombres. Lore, Brodir, Harald, Sven, Sienna, Master´s Edition, … y un nombre para unificarlos a todos: NO AGE STATEMENT, o la palabra maldita del siglo XXI.

Lo que comenzó siendo un recurso para disponer de un whisky experimental ha terminado siendo la norma que utilizan las destilerías para incluir whiskies jóvenes y económicos donde antes había otros maduros y, reconocídamente, más artesanales.

Y lo peor es que están sustituyendo a los tradicionales. Laphroaig ha prescindido de su whisky de 18 años y en su core se encuentran hasta 7 NAS, Higland park tiene, al menos 9, Macallan suprimió todo su rango de edad por los ya conocidos Amber, Sienna y Rubí,… la lista es interminable y la desesperanza abrumadora. Y por ahora no se ve la luz al final del tunel.

THE END

Un film tan redondo y con más de 200 años a sus espaldas solo puede tener un final feliz. El whisky triunfará y los aficionados celebraremos un gran banquete con expresiones que nos harán perder los sentidos. We love whisky.

 

 

 

El whisky del mes

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