Clynelish 14 year old …By Enrique

Probar un nuevo whisky es siempre una experiencia excitante. Es difícil de describir para todos aquellos que son ajenos a la afición pero cada whisky probado por primera vez es un recuerdo imborrable en la mente de los whisky lovers. Pero existe una experiencia superior que no es menos que una cata organizada de amigos. En ella, se llevan whiskies nuevos, pueden ser aquellos que nos han sorprendido de una destilería sin nombre ni fama, pueden ser aquellos que se han comprado en grupo o puede ser aquel whisky, special release que cada año sacan las destilerías.

Hoy, un aficionado, un amigo de EL Whisky del Mes nos invita a Clynelish 14 year old. Enrique buscó un whisky nuevo porque para el buen aficionado no todo es Ardbeg o Macallan y nos invita a degustarlo en el artículo que viene a continuación, escrito por él mismo, donde nos ayuda a catarlo, de acuerdo, digitalmente, pero de forma suficiente para compartir con él y disfrutarlo.

Clynelish 14 year old se embotella a 46º y tiene un precio de unos 40 euros la botella de 70 cl.

Y ahora, en silencio, escuchamos las sensaciones de Enrique sobre el Clynelish 14 year old….

Clynelish Color: Tiene un bonito color ambarino, precioso, que invita a beber, pero que no significa gran cosa sin la indicación de colorante añadido, o no. Sería estupendo si fuese labor de la maduración en vez del caramelo. Tras algo de rotación de la copa muestra lágrimas largas, finas y que bajan relativamente rápido.

Aroma: Manzana verde, licor de manzana verde, ese fue el primer olor, que se fue moderando mucho con la aireación en la copa. En catas sucesivas se ha perdido esa preponderancia y se muestra contenido, natural, agradable e integrado, junto a corteza de naranja, tierra mojada, brezo, apio y regaliz. En catas sucesivas han ido apareciendo en mayor o menor medida: cierto matiz de vino tinto, leve madera de roble, piña muy madura, aceitunas negras y boquerón frito. Y siempre con un fondo herbal, el de la hierba segada, que se hace muy evidente –geranio- al añadir unas gotas de agua.

Paladar: Un ataque nada agresivo, aceitoso, que cubre muy bien la boca, que algunos dicen aterciopelado, pero que yo encuentro más bien acerado o mineral, una dulzura deliciosa de fruta, manzana golden, de naranja, cítrico, regaliz de palo. Levemente amargo como cuando te llevas a la boca de forma accidental las manos después de haber cogido hierba u hojas, pero no desagradable o invasivo; y un poco salado y picante.

Final: Medio, no muy largo, pero que parece caer de golpe tras un rato. Aquí sí que se nota picante y salado, y con un amargor suave como fondo. Muy al final, regusto de uvas pasas y moras.

Un whisky difícil, que no va a enganchar a la primera, que exige dedicación y “cierta fé”, que necesita respirar tanto en copa como en la botella (después de casi un tercio bebido –hay que entregarse a fondo- ha cambiado y mejorado notablemente). No deja de ofrecer cosas nuevas en cada cata, pero yo no he sido capaz de encontrar ese punto cerúleo que dicen que es característico de él; tampoco he apreciado notas de humo. Y por hacer alguna comparación con otros destilados, está –desde mi punto de vista- más cerca de un Longrow (sin humo) que de otros highlands, como por ejemplo el Glen Garioch 12 que ando probando estos días. Creo que es un whisky más centrado en la destilación y con poco efecto de la madera. No parece un caldo de eso que llaman “entry-level”, pero creo que es muy completo y variado, bastante alejado de esos extremos simples de, o humo, o jerez. A mí me encanta.

Excelente cata, sin duda, a todos nos entran ganas de probarlo. Muchas gracias, Enrique, por tu tiempo y por compartir con nosotros el que parece un gran whisky.

 

 

 

El whisky del mes

2 Comments

  1. Gracias, Enrique, un gran artículo, es increíble todo lo que nos aporta un whisky y lo que somos capaces de describir del mismo. Voy a destacar un detalle: Pese a las indicaciones previas, no encuentras notas de algunos aromas que “deberían estar”. Es algo que a mí también me pasa en ocasiones, que un whisky me dice algo completamente diferente a la cata oficial. Es la grandeza del whisky.

    • Gracias a ti por ofrecer la oportunidad. Será que uno no tiene sensibilidad para lo de la cera. Hace poco en una página que no tengo ahora a mano me pareció entender que hablaban de ese carácter “waxy” como una sensación en la boca, pero a pesar de no pillar eso no dejan de aparecer olores y sabores nuevos: tabaco, algo de café y chocolate amargo, anís. Lo sigo recomendando encarecidamente… antes de que se ponga a los precios del Brora. jejeje.

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